Observé todo lo que había en mi alrededor y me di cuenta de que jamás estamos solos, siempre tenemos a alguien a nuestro lado que nos quiere, lo único que a veces estamos ciegos y no vemos la cruda realidad, en miles de ocasiones deseamos ver aquello que en verdad no existe, buscamos la esperanza donde no la hay, buscamos lo que queremos y si no lo encontramos, nos lo imaginamos, nos engañamos para ser felices, la felicidad no se basa en mentiras ya que a la larga pasan factura. No busco ser feliz, sino que deseo que tenga lo que tenga, sea quien sea, este con quien este... sea feliz y no para ello tener que engañarme día tras día, el engaño jamás ha sido algo bueno, ¿de que sirve engañarse? Si sabes que lo que estas viviendo es todo ficticio... no sirve de nada, solo para hacerte sufrir aún más.
Fingir sentir algo que en el fondo sabes que jamás sentirás, engañar a otras personas haciéndoles creer que lo que dices es lo que sientes y saber que no es verdad, vivir con cierto miedo a que salga a la luz, de que sepan que fingías... no sirve de nada, lo único que conseguirás será hacer daño y hacértelo también a ti mismo, deberías ser consciente de que todo esto que haces ahora, a la larga, quizás en un futuro, te podrá pasar factura y será cuando te arrepientas de todo lo que has hecho, y será entonces, cuando ya no podrás retroceder y tendrás que vivir con ese remordimiento, te arrepentirás, te sentirás mal y en ese mismo momento, desearías no haber fingido jamás.
Dicen que la vida, en ciertas ocasiones, nuestro querido karma, nos devuelve todo aquello que un día cometimos, sea lo que sea lo que venga, quizás el que será engañado por otro en un futuro serás tu.



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