Miro hacia atrás en el pasado y puedo sentirme satisfecha de todo lo que he logrado, algunos de mis sueños han sido alcanzados, aquellos que creía que jamás iban a suceder, sucedieron.
De cierta manera me alegro de haber sufrido en más de una ocasión, pues todo aquello me empujó a lanzarme al vacío y atreverme a tomar nuevos caminos, nuevos retos.
Me entristece y a la vez me alegra saber, que haber dejado a ciertas personas atrás, me ha ayudado a avanzar en mi camino, no fue fácil la despedida ni el dejar ir, pero sé de sobras que si no lo hubiese hecho, nada de lo logrado quizá hubiese sucedido o si, quien sabe.
La cuestión no se trata de quien se ha sido o quien sigue, sino de ti mismo, de tu manera de ser y de pensar, de seguir buscando ser mejor, de querer emprender nuevas aventuras y sobretodo, nunca rendirse ante las adversidades.



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