Me prometí a mi misma que no volvería repetir errores, que al final aprendí la lección, que confiar de primeras nunca debe ser una opción, que si te quieren realmente que lo demuestren con hechos y no solo con palabras.
Apareciste donde menos esperaba, dandóme esa luz que se me apagó tiempo atrás, me diste motivos para volver a confiar y me hiciste creer que algo bonito estaba por suceder, con el tiempo vi que nada avanzaba, que siempre era la misma situación, una y otra vez.
Pedí más atención, pero cómo pedir algo cuando ya decidieron por ti? Alguien ya tomó la decisión de no avanzar, de ponerle un punto, quizá suspensivo o no, eso dependerá de tus límites, de tu paciencia, de tu apego, hasta que al final analizas la situación y ves que hagas lo que hagas no tienes nada a perder, porque no tienes nada, solo mera "comodidad" y cuando por fin ves eso, el dejar ir es más fácil.
Cuando comprendes que algo debe de finalizar, es cuando realmente sabes a donde ir.



Comentarios
Publicar un comentario