Me perdí en tu mirada miles de veces y soñé con tu sonrisa pícara mil noches más, me encantaba escucharte reír y oler tu esencia, aquel dulce aroma que tenías impregnado en tu piel.
Fueron días muy felices con sus subidas y bajadas como si fuese una montaña rusa, fuimos muchos instantes de flirteo y coqueteo que al final acabaron en un tal vez.
La esperanza se vió destrozada por la decepción y la decepción fue devorada por la indiferencia, quizá me cansé de esperar o desear algo que siempre supe que no iba a ser, pero sin embargo, había la duda del famoso quizá si.
Al final la respuesta a esa incógnita, fue un absoluto no. Nadie te abandona de la nada por arte se magia.



Comentarios
Publicar un comentario